Cómo elegir una cortina térmica: tela, medidas y colgado
Una buena cortina térmica es más que una tela gruesa: la construcción, el largo y el colgado deciden si suaviza de verdad corrientes y cristales fríos.
Qué hace térmica a una cortina
Suele ser una tela densa con forro o recubrimiento por detrás. Varias capas retienen aire quieto entre la habitación y el cristal. Muchos modelos además oscurecen. Fíjate en lo que indica el fabricante sobre construcción y cuidado, no en promesas con cifras.
Elegir tela y colgado
Los ojales o la cinta de pliegues dan buenos pliegues y cierran mejor arriba que las trabillas sueltas. Elige un color acorde a la habitación y comprueba que sea lavable. Una barra sólida debe soportar el peso de una cortina forrada.
Medidas orientativas
Ancho: ancho de la ventana × 1,5 a 2. Barra: unos 10 a 20 cm sobre el marco y sobresaliendo 15 a 20 cm a cada lado. Largo: justo sobre el suelo o hasta el alféizar. Frente a radiadores, más corta para que el calor llegue a la habitación.
Combinar y usar a diario
Cerrar por la tarde y abrir de día con sol. Burletes en las holguras o film aislante refuerzan el efecto. En alquiler: barra a presión o soportes adhesivos en lugar de taladrar; revisa el contrato. Sigue ventilando para que no se acumule humedad tras la cortina.
Lista antes de comprar
- Ancho medido, factor 1,5–2 previsto
- La barra soporta el peso y sobresale a los lados
- Largo adecuado al suelo o al radiador
- Tipo de colgado elegido (ojales/cinta)
- Contrato revisado: solución a presión o adhesiva